dolores's profileESPACIO DE MARIA DOLORESPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
|
January 11 HACER MÚSICAHACER MUSICA
Desde que el hombre existe hay dos manifestaciones artísticas musicales que son frecuentes y de gran importancia: CANTAR Y BAILAR. El hombre ha sentido esa necesidad y eso ha hecho que a través de la historia se haya podido ver como cada grupo, cada aldea, cada pueblo, cada país, se manifiesta musicalmente como si fuera una necesidad imperiosa e imprescindible. Esto me impresiona y me sobrecoge porque veo palpablemente que el arte es algo consustancial con el alma humana y, como ya dije en otro momento, no es otra cosa que esos “paquetitos” que nos regalaron al llegar a esta vida y que celosamente los cuidamos y dosificamos tratando de gastar todo eso que nos beneficie y nos haga crecer como seres humanos. El ser humano canta y baila porque necesita expresar sus sentimientos de gozo o de dolor…su alma así se lo demanda y eso es algo místico porque se produce de dentro hacia afuera de su ser. Es maravilloso observar todas las manifestaciones de este campo en cada uno de los pueblos de este mundo en que vivimos. Cada lugar con sus propias características… y sus dolores, sus penas y sus alegrías, y así lo manifiestan en su forma de cantar y bailar, ayudados por instrumentos muy característicos de cada parte del mundo. ¡Que belleza encierra todo esto! ¡Que maravilla de expresividad! ¡Que riqueza de culturas! Si de verdad nos paráramos a verlo bien nos sorprenderíamos de lo que es el ser humano, como ya dije también en otro momento, es la “máquina” mas perfecta que ha habido y habrá…nunca podrá ser superada. Pero hay algo en todo esto que se puede observar y que me inquieta, y precisamente esto es el motivo de escribir sobre ello para que reparemos en cosas que van pasando inadvertidas y así poder poner medios para que no ocurran. Estoy hablando del ser humano de hoy día, de los hombres y la mujeres de la civilización avanzada de nuestros días, de los valores que hoy imperan y como esta forma de vida va anulando tantas cosas que son valores que nunca se deben perder. No hay tiempo para cosas “menores” como son el cantar, el bailar…manifestarse musicalmente es tomado como cosa menor, de jóvenes que mueven su cuerpo en discotecas de música estridente. Ni ellos mismos toman como algo serio e importante eso que hacen y lo es, y mucho. Una familia media es muy raro que cante en casa como hacían nuestras madres y abuelas que tantas canciones cantaban y tantas cosas nos enseñaban sin darse cuenta ellas mismas…Era esa necesidad atávica de pasar el testigo del “clan” a su prole, igual que el hombre primitivo, porque el alma humana no entiende de edades cronológicas ni de modas. Mis recuerdos de mi madre cantando canciones de su tierra, Galicia, me quedaron por siempre grabadas en mi mente y puedo recordar perfectamente esas canciones de cuando yo era una niña pequeña y a veces, cuando las cosas no me van bien, siento necesidad de cantarlas como si ellas me acogieran lo mismo que podría hacer mi madre cuando yo era niña y me sentía triste. Me viene a la memoria esta bella canción que mi madre cantaba, quizás añorando su tierra ya que desde que se casó no volvió a vivir en Galicia y que me produce una inmensa sensación de protección cuando los avatares de la vida me maltratan:
“Miña nai, miña naiciña Como miña nai, ninguna, Que me quentaba’cariña Co calorciño da sua….”
“Mi madre, mi madrecita Como mi madre ninguna Que me calentaba la carita Con el calorcito de la suya” O cuando mi padre me sentaba en sus rodillas y enseñándome libros de pájaros, silbaba las melodías que mostraban en caracteres musicales del canto de los jilgueros, de los canarios, del ruiseñor… y todo eso no era otra cosa que hacer música, esa música que queda en el niño como algo que nunca lo podrá olvidar, quedará en su alma grabado para toda la vida. ¿Qué es, pues, lo que esta pasando? Creo que cada uno nos lo debemos preguntar y seguro que sacaremos conclusiones que nos darán una pista del por qué se van perdiendo cosas valiosas. Tomemos conciencia y sin perder el tren de la civilización, ni tratar de diseñar nuestras familias con patrones anticuados, conservemos, renovemos y actualicemos valores que no deben perderse. No nos dejemos llevar por las prisas y las miles de dificultades que nos encontramos en esta sociedad de hoy dia. Hagamos un huequecito para cantar con nuestros hijos, enseñarles esas canciones que tanto nos gustaban, y jugar con ellos cantando y bailando canciones y bailes que sabemos y queremos transmitir, así como también jugar con la música y crear, a partir de frases o poemas nuestros propias canciones, con complicidad, y que queden como signo de unión entre nosotros, porque son y serán siempre ya “nuestras canciones” esas que nosotros con nuestros hijos o nietos hemos creado y serán el símbolo de unión que no se borrará nunca. De esta forma nosotros seremos felices recordando esa música que manejábamos y transmitiéndolas a nuestros hijos se sentirán satisfechos de poder conocer algo de cuando nosotros éramos como ellos y, a su vez, nuestros padres, serán felices de recordar también cuando ellos eran lo que nos enseñaban esas canciones y bailes. Es muy interesante para la salud del anciano cantar canciones de su juventud porque esas, por muy poca memoria que tengan seguro que no las tiene olvidadas y será un ejercicio fantástico para ejercitar la memoria a la vez que recordarán esos momentos felices con canciones de su juventud, quizás de cuando se enamoraron y rememorar momentos inolvidables. Que la civilización y la globalización no nos arrebaten nuestras cosas bellas, nuestras manifestaciones propias que son el sello de nuestra idiosincrasia. Estas imágenes que hoy acompañan mi articulo son las que mi padre me enseñaba y las quiero compartir con vosotros. Él, con sus leves conocimientos musicales, reproducía silbando el canto de ese ruiseñor. Son las genuinas que he escaneado de ese libro que todavía conservo como un tesoro.
Maria Dolores Velasco
|
|
|